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El futuro energético de Colombia ante la urgencia del fracking

Por PhD Mario Fernando Zamora Santacruz

Las recientes declaraciones del nuevo presidente de la Junta Directiva de Ecopetrol, Luis Felipe Henao, marcan un cambio urgente y necesario hacia el realismo económico del país. Su postura favorable al desarrollo inmediato del fracking responde a la preocupante pérdida de autosuficiencia energética que amenaza la estabilidad de Colombia.

Durante más de una década, la discusión sobre los yacimientos no convencionales permaneció estancada en debates ideológicos y políticos, mientras la capacidad de abastecimiento disminuía de forma acelerada. Las cifras actuales no admiten más esperas y exigen decisiones pragmáticas para evitar una crisis de disponibilidad de gas y petróleo a corto plazo.

El panorama de las reservas nacionales es crítico. Colombia pasó de proyectar horizontes de hasta cuatro décadas de autonomía en gas natural a disponer de tan solo cinco años de reservas garantizadas. Esta reducción drástica obliga al país a depender cada vez más de combustibles traídos del exterior.

Actualmente, cerca del 30 % del gas que se consume en el territorio nacional proviene del mercado internacional. Esta dependencia expone a la nación a la volatilidad de los precios globales y a elevados costos logísticos de importación y procesamiento que castigan las finanzas públicas.

La creciente importación de hidrocarburos impacta de manera directa en el bolsillo de los ciudadanos. Un aumento en los costos del gas se traduce en tarifas más altas en los servicios públicos de millones de hogares, afectando con mayor fuerza a las familias de menores ingresos.

A su vez, este fenómeno encarece la producción industrial y afecta de forma sustancial los costos del transporte público y de carga que operan con gas vehicular. La pérdida de soberanía energética se convierte así en un motor directo de la inflación general del país.

El planteamiento de la Junta Directiva de avanzar sin más dilaciones se apoya en una premisa técnica sólida. Colombia lleva alrededor de quince años evaluando minuciosamente la viabilidad de la estimulación hidráulica a través de comisiones de expertos e investigaciones académicas.

Existen marcos regulatorios avanzados y herramientas tecnológicas maduras para ejecutar las operaciones bajo condiciones de monitoreo permanente. El país no necesita prolongar indefinidamente los planes piloto cuando ya cuenta con la información necesaria para aplicar la técnica con rigor.

Una de las mayores inquietudes ciudadanas radica en la protección de las fuentes hídricas subterráneas. Frente a esto, las técnicas modernas de perforación y el uso de múltiples barreras de revestimiento de acero y cemento permiten aislar los mantos acuíferos de forma segura.

Regiones estratégicas como el Magdalena Medio, con municipios como Puerto Wilches, Barrancabermeja, San Martín y Yondó, poseen las condiciones geológicas ideales para estos proyectos. Además, cuentan con la infraestructura madura y la mano de obra calificada para operar con altos estándares.

El aprovechamiento efectivo de los yacimientos no convencionales tendría un impacto transformador en la matriz energética. Se calcula que el desarrollo del fracking podría multiplicar hasta por diez la capacidad actual de reservas de gas en el territorio nacional.

Aumentar de esta forma la producción local garantizaría el suministro de un combustible clave para la generación de energía eléctrica. Esto permitiría respaldar la estabilidad del sistema nacional ante fenómenos climáticos adversos que suelen afectar a las hidroeléctricas.

Por otro lado, la interrupción de la exploración ha tenido consecuencias severas en las finanzas de las regiones petroleras. La disminución en los recursos de regalías ha dejado a decenas de municipios sin los fondos necesarios para financiar obras de desarrollo local.

La caída en la inversión petrolera ha disparado el desempleo en las zonas de influencia operativa. Esta falta de oportunidades económicas genera dinámicas sociales complejas y vulnerabilidad en las comunidades, dejando el campo libre para la informalidad y la ilegalidad.

Reactivar la actividad en los territorios a través de la producción no convencional inyectaría recursos frescos a las alcaldías y gobernaciones. Estos ingresos permitirían financiar proyectos esenciales de infraestructura, agua potable, educación y salud pública.

Existe la noción errónea de que explotar hidrocarburos contradice el avance hacia un modelo más limpio. Por el contrario, la transformación hacia fuentes renovables como la solar o la eólica requiere montos de inversión gigantescos que deben ser financiados con recursos propios.

Fortalecer la producción y los ingresos de Ecopetrol garantiza los dividendos y los impuestos que el Estado necesita para sostener esa transición de forma gradual y ordenada, sin comprometer el equilibrio fiscal ni endeudar de más a la nación.

En ese sentido, la defensa de los activos internacionales de la compañía, como los proyectos en cuencas no convencionales en Estados Unidos, resulta clave. Estos activos generan utilidades indispensables que fortalecen la caja de la empresa para sus proyectos futuros.

A este enfoque operativo se suma la determinación de fortalecer la gobernanza corporativa de la petrolera. El anuncio de promover una auditoría forense integral busca revisar los procesos de contratación recientes y proteger el patrimonio de la empresa de todos los colombianos.

Esta revisión detallada de documentos y redes de contratación permitirá esclarecer posibles irregularidades y enviar un mensaje de rigor a los mercados internacionales. La transparencia institucional es una condición indispensable para mantener la confianza de los inversionistas.

Garantizar la seguridad energética de Colombia requiere superar los dogmas y tomar decisiones basadas en la evidencia técnica, la responsabilidad fiscal y el bienestar social. Aprovechar los recursos del subsuelo con un control ambiental estricto es la vía más viable para proteger la economía popular y asegurar el desarrollo sostenible del país.

 

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Publicado por Massimo Di Santi

Massimo Di Santi. Periodista, Comunicador Social y Presentador de diferentes medios internacionales. Ganador de múltiples premios, ha cubierto importantes eventos a nivel mundial y es un destacado periodista de guerra. Creación IA

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