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Sector petrolero en Colombia: Desafíos y Oportunidades

Es indiscutible que el petróleo juega un papel fundamental en la economía colombiana, siendo el principal motor de desarrollo y generador de ingresos para el país. Esta industria ha sido crucial para el crecimiento económico y la estabilidad financiera del país (1).

Además, el sector petrolero colombiano es un importante generador de empleo, tanto directo como indirecto. La industria petrolera emplea a miles de personas en diferentes áreas, desde la exploración y producción hasta el transporte y comercialización de los productos petroleros. Además, la industria petrolera impulsa el desarrollo de otras actividades económicas relacionadas, creando oportunidades de empleo en sectores como la construcción, la logística y los servicios (1).

Sin embargo, a pesar de los beneficios que aporta el sector petrolero a la economía colombiana, también existen desafíos y riesgos asociados a esta industria. La volatilidad de los precios del petróleo en el mercado internacional puede tener un impacto significativo en los ingresos y la economía del país, afectando la inversión y el crecimiento económico. Además, la dependencia excesiva del petróleo como principal fuente de ingresos puede limitar la diversificación de la economía y aumentar la vulnerabilidad ante choques externos (2).

La nueva administración de Gustavo Petro ha generado una creciente inquietud en diversos sectores, principalmente en el petróleo y gas, minería e infraestructura, debido a anuncios y medidas que han tenido un impacto negativo en su desarrollo. Es importante destacar que estos sectores representan pilares fundamentales en la economía del país y su estabilidad es crucial para el crecimiento y la generación de empleo (3).

En el caso del petróleo, gas y minería, se ha observado un impacto significativo tras la implementación de la reforma tributaria de 2022. Esta reforma ha generado un incremento en la presión fiscal sobre estas industrias, con la estimación de que más del 50% de los nuevos ingresos tributarios provendrán de estos sectores, equivalente a aproximadamente el 1% del PIB anual. Esta carga impositiva adicional ha generado preocupación entre los actores involucrados en estas actividades, ya que puede afectar su competitividad y rentabilidad (3).

Otro aspecto que ha generado incertidumbre en el sector del petróleo y gas es la prohibición de nuevos contratos para la exploración de hidrocarburos por parte del gobierno actual. Esta medida ha sido recibida con preocupación por parte de las empresas del sector, ya que limita sus oportunidades de crecimiento y desarrollo en el país. Además, las declaraciones del presidente Petro comparando de manera desfavorable el petróleo y el carbono con la cocaína han generado un clima desalentador para posibles inversores, afectando la confianza en la industria energética del país (4).

En el sector minero, también se han observado repercusiones negativas a raíz de las medidas implementadas por la nueva administración. La incertidumbre generada por la falta de claridad en las políticas y la regulación del sector ha impactado en la toma de decisiones de las empresas mineras, desincentivando la inversión y la generación de nuevos proyectos (4).

La inseguridad jurídica resultante de estos cambios ha afectado la percepción de estabilidad y predictibilidad del entorno empresarial, lo cual puede tener consecuencias a largo plazo en la competitividad del sector (4).

De acuerdo con los datos publicados recientemente por la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), la producción de petróleo en Colombia durante el mes de febrero de 2024 alcanzó los 764,2 miles de barriles promedio por día (KBPD). Esta cifra representa una disminución con respecto al pico alcanzado en diciembre de 2023, cuando se registraron 786,7 KBPD, marcando una reducción del 1,2% en enero y 2,9% en febrero de 2024, equivalente a 9,2 KBPD y 22,5 KBPD menos respectivamente (5).

Esta reducción en la producción de petróleo tuvo un impacto significativo en la economía colombiana, representando la disminución de aproximadamente un millón de barriles de petróleo en el mercado, distribuidos en 284.405 barriles en enero y 653.571 barriles en febrero de 2024 (5).

En cuanto a la actividad de taladros en Colombia, se ha observado una marcada tendencia a la baja, la cual se prolongó y se intensificó durante el mes de marzo de 2024. En dicho mes, el número de equipos de taladros se mantuvo en 108, de los cuales 32 estaban dedicados a la perforación y 76 al reacondicionamiento (5).

Esta cifra representa la actividad de taladros más baja reportada desde junio de 2021, cuando se registraron 107 equipos en funcionamiento. La disminución del número de equipos en marzo de 2024 con respecto al mismo mes del año anterior fue del 20,6%, lo que se traduce en 28 equipos menos en operación. Asimismo, se mantuvo igual respecto al mes de febrero de 2024, evidenciando una estabilidad en la actividad de taladros en el país (6).

Estos datos reflejan un panorama desafiante para la industria petrolera colombiana, con una disminución en la producción de petróleo y una reducción en la actividad de taladros. Es crucial analizar las posibles causas detrás de estas tendencias a la baja y considerar estrategias para mitigar su impacto en la economía del país (6).

Asimismo, es fundamental monitorear de cerca la evolución de la producción de petróleo y la actividad de taladros en los próximos meses para evaluar posibles medidas que impulsen la recuperación de la industria petrolera en Colombia (7).

En este sentido, resulta imperativo que las autoridades competentes, las empresas del sector petrolero y demás actores involucrados en la industria trabajen de manera colaborativa para identificar oportunidades de mejora, implementar prácticas sostenibles y fomentar la inversión en tecnologías innovadoras que impulsen la eficiencia y la productividad en la extracción de petróleo en el país. Asimismo, se debe promover un marco regulatorio estable y transparente que brinde confianza a los inversionistas y favorezca el desarrollo sostenible de la industria petrolera en Colombia (7).

Por otro lado, la transición energética en Colombia conlleva diversas implicaciones de relevancia para la política energética del país. En primer lugar, es crucial destacar el enfoque de justicia en esta transición, ya que, a diferencia de países desarrollados, Colombia debe priorizar el aumento de la oferta de energía para brindar acceso a electricidad y medios de transporte a millones de ciudadanos que actualmente carecen de estos servicios básicos (8).

Es fundamental garantizar que este incremento en la oferta energética se realice mediante fuentes limpias y sostenibles, pero también es importante considerar la integración del gas como parte de la matriz energética (8).

En segundo lugar, es importante tener en cuenta el contexto global en el que el resto del mundo continúa dependiendo en gran medida de combustibles fósiles como el petróleo y el gas. En este sentido, Colombia debe mantenerse activa en la exploración y producción de estos recursos, ya que abandonar dicha actividad implicaría ceder espacio de mercado a otros países productores sin contribuir de manera significativa a la reducción de emisiones a nivel mundial (9).

Es esencial comprender que el país posee una participación relativamente pequeña en la oferta global de petróleo, representando tan solo un 0,7%, por lo que detener su producción sin una estrategia clara y efectiva no generaría beneficios ambientales significativos a nivel global (9).

En vista de la importancia estratégica que representa para nuestro país garantizar un abastecimiento seguro y sostenible de energía, es fundamental que aumentemos la exploración y producción de gas natural. Este recurso, debido a sus diversas aplicaciones y su relativa menor huella de carbono en comparación con otros combustibles fósiles, se presenta como una alternativa clave para satisfacer nuestras necesidades energéticas presentes y futuras (10).

El crecimiento económico a largo plazo de un país no solo depende del cumplimiento de los objetivos fiscales, sino también del mantenimiento de un entorno regulatorio estable que fomente la inversión y el desarrollo sostenible. Los inversores, tanto nacionales como extranjeros, buscan seguridad y predictibilidad en las políticas económicas y regulatorias para realizar inversiones a largo plazo. Si bien están dispuestos a asumir cierto nivel de riesgo inherente a cualquier actividad económica, la incertidumbre y la inestabilidad política pueden disuadirlos de invertir en un país determinado.

Tras 20 meses en el cargo, el legado del gobierno actual en cuanto a crecimiento económico y generación de empleo se encuentra en una encrucijada. Es fundamental que se tomen medidas concretas y efectivas para encauzar la economía y garantizar un futuro próspero para el país. El liderazgo político y la toma de decisiones estratégicas son clave en este proceso de recuperación y fortalecimiento de la economía nacional.

El gobierno actual tiene la responsabilidad de establecer políticas económicas coherentes y sostenibles que impulsen el crecimiento, fomenten la inversión y generen empleo. La estabilidad macroeconómica, la transparencia en la gestión pública y la promoción de un entorno empresarial favorable son pilares fundamentales para lograr un desarrollo económico sostenible a largo plazo.

Fuentes:

  1. https://cambiocolombia.com/puntos-de-vista/colombia-y-el-futuro-del-petroleo
  2. https://www.bancolombia.com/empresas/capital-inteligente/especiales/informes-sectoriales/sector-petroleo
  3. https://es-us.finanzas.yahoo.com/noticias/producci%C3%B3n-petr%C3%B3leo-colombia-subi%C3%B3-ligeramente-235200404.html
  4. https://pemedianetwork.com/petroleum-economist/articles/upstream/2024/colombia-s-upstream-set-for-decline/
  5. https://campetrol.org/informe-de-taladro-y-produccion/
  6. https://www.tni.org/en/article/state-run-oil-companies-and-the-energy-transition
  7. https://americasquarterly.org/article/colombias-uncertainty-is-sinking-investment-and-more/
  8. https://www.larepublica.co/economia/contrastes-entre-datos-petroleros-2023-2024-del-ministerio-de-hacienda-y-el-mercado-3807507
  9. https://www.unav.edu/web/global-affairs/colombia-al-borde-del-declive-petrolero-por-las-politicas-de-petro
  10. https://www.elespectador.com/economia/empresas/sector-petrolero-se-resiente-con-decisiones-de-gobierno-sobre-relacion-contractual/

 

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Publicado por Mario Zamora S.

Ing. Petróleos, Executive MBA. Empresario, Investigador, Consultor, más de 20 años en la industria petrolera. Director de Multinacionales Energéticas en USA, Colombia y Centroamérica. Chairman SPE Colombia (2015-16) y Secretario de JD ACIPET (2007-14)

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